ESTRATEGIA FISCAL. Cuando no presentar la renta -aunque salga a devolver- puede beneficiarte más.

ESTRATEGIA FISCAL. Cuando no presentar la renta -aunque salga a devolver- puede beneficiarte más.

Espero que el lector o la lectora no piense que me haya vuelto loco, pero lo que les voy a contar es totalmente cierto, y no es para nada ilegal. Queremos decir que en AF Advocats defendemos la Hacienda Pública, pero esto no quiere decir que «seamos tontos» como dice una cadena de productos electrónicos.

Se preguntarán ¿cómo puede ser esto? Pues la respuesta es bien sencilla, a la hora de realizar la declaración de la renta, no solo tendremos que observar la renta del obligado tributario sino de toda la unidad familiar. Y aquí ya les doy la pista, hay que estar bien atentos a los ascendientes y descendientes.

Debemos remitirnos a la normativa tributaria, pero a grandes rasgos lo que dice sobre los ascendientes y descendientes es que haya una relación sanguínea (o adopción), que convivan y formen parte de la unidad familiar además de que estos no tengan rentas superiores a 8.000 euros, o que presenten declaración con rentas superiores a 1.800 euros. Advertir que debemos excluir de estos cálculos las cantidades exentas del impuesto.

Y es aquí cuando tenemos que valorar que, si se dan los requisitos enumerados anteriormente respecto a un ascendiente/descendiente, a este lo podamos incluir en nuestra declaración a efectos de tributar en menor medida.

Les informo que la Renta estipula unos mínimos de ingresos respecto de la persona, o si se tienen descendientes -incluso varía dependiendo de la edad de estos- así como por ascendientes, o en último lugar si se tiene algún tipo de diversidad funcional. Al incluirse dentro de la misma unidad familiar, dicho mínimo ascenderá y, por tanto, la cantidad «mínima» del impuesto será menor.

A continuación, un ejemplo. Un matrimonio en el que la hija menor de 25 años convive con los padres. La madre tiene un pagador y no supera los 22.000 euros de rentas del trabajo, el padre tiene diversidad funcional en un grado mayor del 65% y una paga contributiva de 6.000 euros anuales. La hija tiene unas rentas del trabajo que ascienden a 20.000 euros. Los progenitores tienen una imposición a plazo que les genera una renta de 30 euros anuales a cada uno.

En el cálculo que hicimos respecto del matrimonio salía una cuantía a devolver en declaración conjunta de unos 200 euros; de manera individual a la madre le salía a pagar unos 300 euros mientras que al padre le devolvían las escasas retenciones de la imposición a plazo. Así que decidimos, que los padres no presentaran declaración pues la progenitora no se encontraba obligada y al padre no le salía a cuenta.

Pero aquí la «jugada» que realizamos fue incluir al padre con diversidad funcional en la declaración de la hija, y a esta además de subirle considerablemente el mínimo personal del impuesto, se le pudo aplicar la deducción por ascendiente con diversidad funcional -pues cumple con los requisitos que marca el impuesto- y por tanto, le corresponden además 1.200 euros por la deducción estatal. Consiguiendo con ello un mayor beneficio fiscal, todo ello con arreglo a Ley. Sólo hay que tener clara la estrategia fiscal a realizar.

Nosotros te invitamos a que contactes con AF Advocats y así podamos asesorarte de la mejor manera para realizar la renta.