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Month: March 2019

¿Y ahora qué?

Entre todos la mataron y ella sola se murió” Refrán popular

El Ontinyent CF ha certificado su muerte empresarial. Al escuchar o leer esto, uno se queda en estado de shock, la verdad. Ayer por la tarde nos encontramos el anuncio en las propias redes sociales del club y el mensaje de uno de los jugadores en el twitter de la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) diciendo que no iban a jugar ningún partido más. Ya serán otros los que dirimirán los culpables y las causas de la desaparición del equipo de fútbol de nuestra ciudad.

Yo voy a centrarme brevemente y con un lenguaje “de calle”, como dice el título de este artículo, en los últimos latidos del club en su aspecto legal. ¿Y ahora qué?

Como todos ustedes sabrán, el Ontinyent CF había entrado en concurso de acreedores (antigua suspensión de pagos) debido a que sus deudas y obligaciones de pago eran mucho mayores a los ingresos del club, hecho que de no haber actuado habría provocado una crisis aún mayor. Esto ocasionó que, una vez judicializado el asunto, se nombrara un administrador concursal, el que desde el minuto cero ha intentado dar vida al Club.

Por lo que han dicho los jugadores en el vídeo de AFE, el Administrador Concursar -la máxima autoridad- junto con el Presidente los han eximido de sus obligaciones de acudir al lugar de trabajo, así como el propio comunicado del Club en el que se habla del “cese definitivo de la actividad Deportiva del Ontinyent CF”. Por lo que parece, el Administrador Concursal ha estimado que el Ontinyent CF es inviable y enviará en los próximos días el informe al Juzgado encargado del concurso del Club solicitando la liquidación del Ontinyent CF por las razones nombradas anteriormente.

Una vez este escrito entre en el juzgado, el juez decretará que el concurso del Ontinyent CF entra en fase de liquidación. Esta fase tiene la finalidad de cobrar todos los créditos de la compañía -en este caso el Club- y vender todos los bienes para pagar a los acreedores. Y, por lo que parece, esta fase acabará con déficit, ya que las deudas eran mucho mayores que los créditos pendientes de cobrar y los propios bienes del club. Citar para quien no lo sepa que “El Clariano” es de titularidad municipal. Todo esto significará que una gran parte de las deudas del Ontinyent CF nunca se pagarán.

Los jugadores y otros trabajadores del club -como créditos privilegiados que denomina la Ley Concursal- serán los primeros en cobrar (si se saca algún euro) y, en caso de no haber ni un céntimo, será le Fondo de Garantía Salarial (FOGASA) quien se encargará de hacerlo.

Posteriormente a la fase de liquidación se abre la fase de calificación, en la que se examinará si hay responsables del fallo empresarial. En concreto, se examinará si los administradores de la sociedad -en este caso, como asociación deportiva la ley determina que la figura es la del presidente- han actuado debidamente. En el caso de que se determine que no han sido culpables (Concurso fortuito) se cerrará el concurso con la extinción del club y sin pagar las deudas pendientes en la fase de liquidación.

En caso contrario, que el concurso fuera declarado culpable (concurso culpable), se podría condenar a los administradores a pagar las deudas que la empresa no haya pagado, incluso se contempla en la propia ley concursal la inhabilitación para el cargo de administrador en otras sociedades y/o entidades. De esta forma, los administradores pagarían con su patrimonio personal -presente y futuro- las deudas que no se hayan pagado en la fase de liquidación.

Así que podemos decir que, aunque deportivamente el Ontinyent CF ya es historia, en el aspecto legal aún quedan cosas por aclarar. Lo principal, determinar las causas y los causantes de que la Asociación Deportiva Ontinyent CF desaparezca.

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